CRISTINA PUIG

Quiero reproducir estas palabras. Admirable autora, saludos.

M. Lucrecia.

Para muchas personas, la Semana Santa es la época más importante del año, de hecho, en algunos municipios, nada más terminar la Semana Santa, empiezan con los preparativos de la del año siguiente. Tener a punto los pases, los trajes de los penitentes, las imágenes y como no, las mantillas de las señoras. Aunque cada vez se pierde más esta tradición, antiguamente se vestía con mantilla negra el Jueves y el Viernes Santo, solo las mujeres mayores de 18 años. Las señoras visten de luto, por tanto hay que tener en cuenta que no se va a una fiesta, así que evitamos cualquier tipo de flores, y sólo se debe llevar de día y quitársela al ocaso del sol. La tela de la mantilla debe ser negra y de chantilly o encaje y para elevarla se utiliza la peina, la cual suele ser de plástico, aunque antiguamente eran de carey. También hay tradición de poner un broche en la mantilla a la altura de la nuca. Con la mantilla se debe llevar un vestido de manga larga o de tres cuartos, por debajo de la rodilla y negro. Este atuendo, se lo colocan las mujeres para visitar los Santos Sagrarios de las iglesias, por lo que no se deben llevar faldas cortas, mostrando hombros, escotes pronunciados, joyas y maquillaje en exceso. El pelo suele ir recogido en un moño bajo, nunca se debe llevar el pelo suelto. Zapatos con algo de tacón, ni mucho ni poco y bolso pequeño, todo negro. Si se llevan guantes, éstos también deben ser de color negro. También es tradición llevar el rosario en la mano. También, según algunas tradiciones, el Jueves Santo se lleva la cara y la frente descubierta y el Viernes Santo se cubre la frente con la mantilla. Es una tradición donde se demuestra sobriedad y sencillez, y nada de postureo. Así que ya sabeis, si quereis conservar las tradiciones y sobretodo en las ciudades donde la Semana Santa cala más, no olvides las claves de la mantilla.

 

Las flores

Las flores nos aportan primor, encanto, decoro y gracia. En el jardín, en cualquier ambiente de la casa, sobre el escritorio o en la mesa. Recibir flores nos alegra. Podemos sentir ese atractivo y esplendor que son propios de su belleza, tal como nos las concede la naturaleza. Las flores son expresivas y simbólicas. Me pregunto por qué se habrá perdido la costumbre de regalar flores.

Grandes, niños, hombres y mujeres pueden regalar flores y no debe haber una razón para hacerlo. Si bien son una forma de agradecer, felicitar o congratular, se podrían regalar con el simple motivo de demostrar cariño. De hecho estas serán las más agradecidas.


Es importante saber elegir las flores adecuadas según la circunstancia.

Un hombre puede elegir una rosa amarilla, una o varias, o un ramo de violetas o margaritas, para una chica a la que enamora. A una mujer casada, un hombre que no es su marido le puede regalar cualquier tipo de flores, excepto rosas rojas o príncipe negro que son las flores que dicen “te amo”. Lo mismo de una mujer a otra mujer.

Para una ceremonia es recomendable regalar flores blancas o lirios que significan ternura, pureza, inocencia y alegría.

Las flores que no querríamos recibir son los crisantemos, que se utilizan generalmente en los entierros, y, a las actrices supersticiosas, no conviene obsequiarles claveles ni flores amarillas.

Es difícil olvidar un interesante fragmento de uno de los libros de Frieda Holler, que expone algunos mensajes que nos dan las flores, dice:

La camelia susurra “moriré a tus pies”

El ciclamen aporta la ternura

Los crisantemos quieren decir que eres la persona que embellece y adorna mi vejez. Significa olvido.

El geranio nos dice “me estoy aburriendo de ti”

El gladiolo es testimonio de indiferencia

El iris le muestra nuestra frialdad o dice “tengo algo que decirte”

El jazmín nos cubre de caricias y significa sinceridad

Las lilas indican que nuestro amor lo tiraniza

El lirio muestra pureza y seducción

El lirio amarillo, belleza única

La margarita grita “te quiero”

El clavel significa pasión

El clavel amarillo advierte “cuidado, puedo quererte menos”

El pensamiento afirma “mi último pensamiento será para ti”

La Florde loto significa “serás mi amor, sin importar lo que sientas o desees”

La rosa blanca alaba la pureza

La rosa amarilla jura “y si me quieres ten cuidado”

La rosa roja dice “te quiero, te amo, te deseo con pasión”

La rosa rosada simboliza felicidad, admiración y simpatía

La rosa rosada oscura es alusiva al agradecimiento y aprecio

La rosa príncipe negro, mi favorita, es lo más fino y apasionado en el amor

El tulipán nos propone un amor sincero, pero convencional

La violeta, delicada y sutil, resplandece con nuestro encanto

La hortensia reprocha nuestra indiferencia

Resulta interesante observar el lenguaje de las flores y dar a conocer el significado de una flor al obsequiarla.

 

Algunos consejos para regalar flores:

Si se compran en una florería, no debemos olvidar de indicar la hora oportuna para su entrega y colocar una tarjeta de visita con algunas palabras.

Cuando recibimos flores, es recomendable retirarlas del papel que las envuelve y colocarlas en un florero con agua en un lugar preferencial de la casa, gesto que además será bien visto por quien las ha regalado y a quien le debemos agradecer con amabilidad y cortesía.

Nunca flores ni maceta de plástico!!

Recibir flores nos levanta el ánimo y nos alegra el corazón. Si todos supieran cuánta alegría nos produce, no dejarían de enviárnoslas.

La margarita grita TE QUIERO

Atrévanse a regalar flores expresando su cariño.

M. Lucrecia